Uso Incorrecto de los Cajeros Automáticos y de las Tarjetas de Débito

Para la mayoría de los clientes de las instituciones financieras, es muy obvio que, a menos que se tenga el cuerpo de Hulk Hogan o se pueda pelear como Chuck Norris, uno debería evitar sacar largas sumas en efectivo de los cajeros automáticos una vez anochezca, especialmente si éste se encuentra ubicado en un callejón oscuro y lleno de sombras. Todos estamos conscientes que los maleantes se esconden en la oscuridad y que están listos para tomar nuestro dinero y pertenencias de valor, e incluso nuestras vidas. Pero de lo que quizás no nos hayamos dado cuenta es que algunos de estos maleantes están presentes durante las horas diurnas y tienen maneras más fáciles de obtener nuestra información personal que el robo a mano armada.

Mientras muchos de los cajeros automáticos pertenecen y son operados por instituciones financieras, otros pertenecen a compañías privadas, las cuales solamente acceden a la red general de información de los cajeros automáticos para recibir autorización para una determinada transacción. Si usted usa una de las máquinas de compañías privadas o una que pertenece a una institución bancaria diferente a la suya, la operación de ese cajero automático puede no serle tan familiar. Por ejemplo, es posible que su institución financiera permita deslizar la tarjeta de débito por el lector magnético solamente una vez por transacción. Usted puede haberse acostumbrado a obtener su dinero, tomar el recibo de la transacción y, finalmente, irse del lugar. Sin embargo, muchos cajeros automáticos permiten transacciones múltiples. Es posible que, a menos que usted le diga a la máquina que no desea ninguna transacción adicional, y verifique que la máquina vuelve a presentar la pantalla de bienvenida, la persona que se acerque al cajero automático justo después de usted pueda simplemente presionar la tecla "SÍ" para continuar haciendo transacciones y después retirar dinero de su cuenta.

Otras Consideraciones.

Hablando de recibos, siempre es una buena idea obtener y guardar cualquier recibo ofrecido por un cajero automático o por cualquier vendedor. Si usted va a deshacerse de cualquier recibo, hágalo rompiendo en pedazos el recibo una máquina destructora de documentos. No bote el recibo cerca del cajero automático, pues es fácil que alguien que haya estado vigilando el uso del cajero lo recoja y use la información. Aunque ya no es tan común, puede pasar que los recibos obtenidos del cajero automático o de la tarjeta de débito muestren su nombre, su número de cuenta y el balance en esta cuenta. Esta información debe ser protegida por razones obvias.

Además, tenga cuidado de no dejar el recibo de su tarjeta de débito o crédito en la mesa de algún restaurante. Es muy fácil que otro cliente o el personal del restaurante tomen nota de la información privada en el recibo (las cámaras de teléfonos celulares son MUY útiles en estos casos) y luego hagan mal uso o vendan dicha información. Unido a ello, no es una mala idea voltear su tarjeta de crédito (de tal manera que no se pueda leer su información) mientras espera que su servidor le traiga la cuenta. Como ya se mencionó, las cámaras de teléfonos celulares pueden fácilmente tomar una foto de su tarjeta para usarla luego en compras fraudulentas.

Nunca escriba el número confidencial de su tarjeta de débito, especialmente en el pequeño sobre en el cual vienen muchas de estas tarjetas. Esto facilitaría que un ladrón pudiera acceder a su cuenta. De igual manera, trate de no usar el mismo número confidencial para cada tarjeta ya que si el ladrón logra adivinar (o localizar) el número usado para una de las tarjetas, entonces puede acceder a todas su otras tarjetas.

Igualmente, no escoja un número confidencial que sea fácil de adivinar a partir de la información contenida en su billetera o en su bolsa. Tal información incluye su número de teléfono, el número de su casa, el código postal, los cuatro último números de su seguro social, el número de su licencia de conducir, etc. Es una mala idea usar como número confidencial para su tarjeta de débito cualquier número que represente algo para usted, su familia o su trabajo. En su lugar, utilizar los números de forma aleatoria y no secuencial.

En Definitiva:

Es mucho más fácil que muchos criminales le roben información de lugares en los cuales usted la dejó expuesta a los ojos de los demás a que lo golpeen en la cabeza mientras realiza una transacción en un cajero automático para robársela. Asimismo, usted no solamente debería estar completamente alerta de quiénes están a su alrededor cuando use un cajero automático, sino que además no debe confiarse y descuidarse una vez completada su transacción.

Estos consejos útiles proporcionados por Digital Defense, Inc., una compañía de seguridad informática que trabajan con la institución financiera como un miembro responsable de la comunidad para ayudar a asegurar la privacidad y seguridad de la información financiera de nuestra nación.